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20th Mar2010

Medidas extaordinarias-Sección críticas de cine

by Víctor Alvarado

Victor Alvarado
(publicado en www.pantalla90.es)

No es la primera vez que se lleva a la gran pantalla, la historia de una familia, que hace todo lo posible para encontrar el tratamiento adecuado para curar la enfermedad de alguno de sus miembros. Basta recordar la película El aceite de la vida (1992) o de alguna manera John Q (2002)

En esta ocasión, Tom Vaughan, autor de una comedia menor como Algo pasa en Las Vegas (2008), se atreve con un drama, que se podía haber quedado en un telefilme, pero que el cineasta salva dignamente.

Principalmente, el tema de la cinta, como habrán podido imaginar, es la lucha de una pareja para sacar adelante a dos hijos que sufren la enfermedad de Pompe. John Crowley, el padre, utilizará ingeniosas estrategias empresariales para que un científico que estudia una cura de la enfermedad pueda encontrar el medicamento específico.

Este relato cinematográfico refleja al amor como motor e instrumento para cambiar el mundo, donde la entrega y el sacrificio resultan esenciales para conseguir el milagro, tal y como indica el protagonista en un momento determinado.

Por otro lado, se explica el proceso científico, así como la serie de requisitos necesarios para que un medicamento pueda ser utilizado con garantías e incluso, en la misma escena, se comenta levemente algún conflicto ético.

Además, de forma más o menos directa se denuncia los cuestionables métodos de las empresas farmacéuticas, que sólo invierten en un determinado componente, si les va a resultar rentable. Por esa razón, John Crowley empleará su repertorio de estrategias empresariales para encauzar las decisiones de los ambiciosos ejecutivos. Por último, la producción habla de la necesidad de diálogo para encontrar soluciones científicas. Un valor extrapolable a otros ámbitos del ser humano.

En el aparatado interpretativo sorprende ver a un contenido Brendan Fraser que tan acostumbrado nos tiene a papeles de loco aventurero. Harrison Ford representa al inteligente Dr. Stonehill, que detrás de su huraño comportamiento, esconde un buen corazón y gran capacidad de sacrificio. El actor y también productor de la cinta se fijó en un artículo del premio Pulitzer Geeta Anand en el Wall Street Journal, cuyo contenido, posteriormente, se convertiría en un libro que contaría las peripecias anteriormente citadas y que mucho tiene que ver con el argumento del largometraje. Este best seller sirvió para que Ford se animara a producirla, pues se conmovió al comprender el grado de compromiso del padre y la entereza con la que afrontó las situaciones. El trío protagonista lo completa la actriz Keri Russell, conocida por ser la protagonista de la popular serie de televisión Felicity.

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