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06th Abr2010

Fraga y Carrillo-Sección críticas

by Víctor Alvarado

Te recomendamos que busques el documental Últimos testigos, para aprender un poco de historia.

Este artículo fue publicado en www.cope.es y www.paginasdigital.es

Víctor Alvarado

Últimos testigos, un documental que trata de contar la historia de la transición desde dos puntos de vista diametralmente opuestos. El primer documental habla sobre el papel de Manuel Fraga, mientras que el segundo, pues consta de dos partes bien diferenciadas, lo hace desde la óptica de Santiago Carrillo

José Luis López Linares (nominado a los premios Emmy en 1998) realiza un recorrido por los momentos más significativos y polémicos de la vida de una de las personalidades más influyentes de la política española, Fraga Iribarne.

Su trabajo resulta bastante objetivo porque los testimonios del fundador de Alianza Popular se complementan con opiniones de todas las tendencias ideológicas. Esta técnica permite conocer los aciertos y errores de las decisiones tomadas por el político de la derecha española en el trascurso de su larga e intensa vida. Algunos de los comentarios le dejan en mejor lugar que otros, con lo que el equilibrio está realmente conseguido.

Entre los expertos que analizan la figura de este gallego se encuentra el analista económico y ex miembro del partido comunista Ramón Tamames, que con gran sentido del humor desmenuza el famoso episodio de «la calle es mía». También aparece el agudo escritor, y uno de los historiadores más importantes de Historia Contemporánea, Ricardo de la Cierva, que comenta las decisiones que pudieron provocar que Adolfo Suárez fuese el líder de UCD en la transición en lugar del político en cuestión.

Por otra parte, el biógrafo de dicho político, Manuel Milian Mestre, destaca su labor dentro de la embajada de Londres, donde se prepararon los documentos fundamentales para gestionar los 100 primeros días posteriores a la muerte de Franco.

En definitiva, el documental pretende contar varios episodios de la historia de este país a través de una persona inteligente como Fraga, con sus cualidades y defectos que, sin renunciar a sus ideales políticos y convicciones religiosas como se percibe en este trabajo de realización, se esforzó por que el cambio hacia la democracia fuera posible.

La segunda parte de este doble documental, que forma parte del proyecto de la productora Morena Films, es harina de otro costal, porque no es la primera vez que apuesta por grandes líderes de la izquierda como el Che Guevara o Fidel Castro, con lo que el sesgo informativo está garantizado. Esta obra cinematográfica corresponde a Manuel Martín Cuenca, que se declara abiertamente progresista. Sus trabajos más importantes son La flaqueza del bolchevique y El juego de Cuba ( 2001).

El formato utilizado es el de una larga entrevista, que hace un recorrido por los hitos históricos más importantes de su vida, desde la II República hasta los primeros años de la democracia.

Cuando salí de la sala y en un primer momento, el documental me pareció relativamente objetivo porque no trataba de ser demasiado crítico con nadie, aunque los errores históricos de bulto merecían ser comentados. Sin embargo, unas hora más tarde, comprendí que se mitifica la figura de uno de los líderes más importantes de la izquierda española.

Las imágenes desenmascaran algunas imprecisiones históricas, puesto que, cuando habla del mito de la Guerra Civil de la matanza de Badajoz lo hace muy deprisa, como para que no le pregunten. El historiador Pío Moa ha demostrado en sus estudios que esos hechos ocurrieron de forma muy distinta y que en las fechas en las que se bombardeó la plaza de toros extremeña sólo había camiones y otro tipo de vehículos.

También durante la rueda de prensa Carrillo se sintió molesto porque siempre le preguntan sobre el hecho de los fusilamientos de Paracuellos de Jarama. Pero, esa pregunta resulta indispensable para entender al personaje. Las imágenes son muy esclarecedoras, ya que se puede observar a un Carrillo visiblemente nervioso cuando el entrevistador le hace la pregunta y el detalle del cineasta desprende un destello de genialidad, apuntando con su objetivo a la cajetilla de tabaco que sujeta el protagonista. De todas formas, la intervención en este episodio es innegable, como han demostrado varios investigadores de prestigio.

Por otro lado, no parece convincente que, para demostrar que el líder del partido comunista español fuese un demócrata, se nos muestre a una Rusia dictatorial e intransigente con el conocido episodio de «La Primavera de Praga», cuando la realidad es que la URSS subvencionaba al PCE. Lo que no se puede negar es el esfuerzo de Santiago Carrillo por controlar a los militantes de su partido durante la transición española y el gesto de colocar la bandera de España en la sede principal como símbolo de moderación.

Entre las declaraciones de Santiago Carrillo resulta interesante el enfrentamiento político con su padre Wenceslao y su posterior reconciliación años después. Además, merece la pena destacar cómo la fe cristiana de Manuel Fraga contrasta con la «fe» materialista y marxista de Santiago Carrillo.

Por último y en referencia a estas dos personalidades de la política española, surge una cuestión. ¿Eran realmente tan demócratas como nos lo han querido vender en estos documentales?

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