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11th Jul2020

Operación Chromite

by Víctor Alvarado

El cine coreano se ha puesto de moda gracias a Parásitos, que se ha convertido en la primera película de Habla no Inglesa en ganar el Óscar a la Mejor Película, una producción que, aún a riesgo de recibir alguna crítica, me parece excesivamente valorada y desde luego hubo otras mejores como 1917, dirigida por Sam Mendes, por poner un ejemplo. Independientemente de que las cuestiones de fondo estuviesen muy bien planteadas.

El caso es que la plataforma de Filmin saca a la palestra una auténtica maravilla, protagonizada por Liam Neeson, que puede verse en una flojita versión doblada al castellano y en una versión original altamente recomendable. La película en cuestión se titula Operación Chromite, contando el hecho histórico de un comando de Corea del Sur que se infiltra en el ejército de Corea del Norte para facilitar el desembarco (la batalla de Incheon) de la armada de la ONU, que dirige el General de los Estados Unidos,  Douglas Mac Arthur.

La dirección ha corrido a cargo del surcoreano John H Lee, que es un realizador a tener en cuenta por la soltura que demuestra con la cámara. Se percibe su gran amor a los cómics por una puesta en escena que demuestra el dominio del juego de luces y sombras y los encuadres son perfectos, con lo que resulta difícil quedarse con un plano porque se podrían coger cientos. El montaje  es muy dinámico, lo que recuerda a la adrenalina que imprimía el director español, Antonio Isasi-Isasmendi  en Estambul 65, que contó con el actor alemán Horst Buchholz.

Esta película está cargada de guiños a las producciones hollywoodienses del género bélico como Doce sobre el patíbulo, Los cañones de Navarone o la serie de Steven Spielberg Hermanos de sangre que, al estar basada en hechos reales, guarda ciertos paralelismos, aunque la forma de rodar estás las escenas de acción son marca de la casa de la escuela coreana. El nivel de violencia estaría en un término medio, aunque un par de escenas pueden herir la sensibilidad de algunos espectadores. Esta es una historia que habla de amistad y compañerismo con momentos para la ternura como ese padre que se la juega para ver a su bebé recién nacido o ese hijo, militar de profesión, que tiene una relación entrañable con su amada madre, todo contado con gran delicadeza entre la barbarie de una guerra como la coreana en la que muchos lucharon por la libertad, lo que tuvo un coste de más de tres millones de muertos.

La cinta hace referencia a la visión trascendente de la vida eterna, pues dos militares se despiden antes de morir, diciendo que serán hermanos en el cielo y que ya empiezan a sentirlo claramente. La trama que narra el hecho histórico deja claro la determinación del general a defender a los coreanos que sufrían el yugo del comunismo, pues vio que muchos de ellos estaban convencidos de la necesidad de dar su vida, conscientes de que esa forma de pensamiento político iba a arrasar con su estilo de vida. El testimonio del capitán del comando nos ha parecido realmente significativo porque para los simpatizantes de la Revolución Rusa, la ideología está por encima de la sangre (familia), atendiendo al lema, con el que discrepamos, el fin justifica los medios (publicada en Pantalla 90).

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