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19th Jul2020

La familia que tú eliges

by Víctor Alvarado

Si has disfrutado con la lectura de las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn de Mark Twain, La familia que tú eliges es tu película de la semana, del mes y del año.

Esta producción ha sido escrita y dirigida por el tándem formado por Michael Schwartz y Tyler Nilson, que debutan en un largometraje, después de que el guion estuviera dando vueltas durante dos años por Hollywood. Este par de buenísimos amigos, que participaron en un voluntariado para discapacitados, hicieron un vídeo para You Tube sobre un niño con síndrome de Down que allí se encontraba y que llamó la atención de los productores de Pequeña Miss Sunshine, que le dieron la oportunidad a estos mencionados novatos.

Según los realizadores, tenían como referentes conocidas películas de aventuras como Cuenta conmigo, Los Goonies o Mud. Éstos han contado con actores de campanillas como Dakota Johnson, que hace un cambio brutal de registro, tras protagonizar la morbosa, Cincuenta sombras de Grey, pues su personaje es transparente y dulce, mientras que Shia LaBeouf ,muy especializado en el género del que estamos hablando, pero con más acción, muestra su registro menos conocido que demuestra su talento. Sin embargo, la indiscutible estrella es el actor con Síndrome de Down, Zack Gottsagen, que explica que estos chavales pueden desenvolverse razonablemente bien en la vida, ya que ha recibido una muy buena formación como actor.

El largometraje sobre una familia atípica en la que sus miembros necesitan acogerse mutuamente nos parece muy entretenido, donde la comedia de sonrisas predomina frente a un drama que no resulta lacrimógeno, pero que sirve para situar a los personajes: Zack, un niño con dificultades, que se escapa de una residencia de ancianos en la que no es feliz, una enfermera que lo busca y un raterillo del tres al cuarto que se enfrenta al reto de cuidar a este chaval, mientras huye de un par de tipejos. La familia que tú eliges es un canto a la amistad y al valor de la inocencia en una historia relativamente blanca, pero llena de encanto. Todo  aderezado por una apetecible banda sonora con aromas sureños en una roadmovie en torno al cinematográfico y navegable río Misisipi. La historia de amor es delicada y tierna de esas que se pueden ver en familia con cierta tranquilidad.

Por otra parte, lo más importante es que se revindica el buen hacer de un síndrome de Down con estudios, lo que nos recuerda al querido Pablo Pineda perfectamente capaz de sobrevivir  en el siglo XXI, Por esa razón no se entiende que algunos médicos inviten al aborto a padres en el momento en el que se detecta, mediante una prueba no totalmente fiable y aunque lo fuera, ese fallo genético,  conocido como Trisomía 21. ¡Qué contento estaría el científico Jérôme Lejeune, amigo de San Juan Pablo II, con esta película! Este investigador está en proceso de beatificación y no recibió el Premio Nobel y fue perseguido y ninguneado hasta cierto punto por su defensa de la vida al denunciar en la ONU que su descubrimiento se utilizase para la cultura de la muerte en lugar de la cultura para la vida.

Finalmente, esta producción refleja la problemática del racismo de negros a blancos, en este caso y solo en el lenguaje, lo que suena políticamente incorrecto, pero que busca el encuentro, la unidad y la reconciliación. Es una producción abierta a la trascendencia como se puede ver en varios momentos. No obstante, esta idea está especialmente tratada en una secuencia en la que vemos un bautizo evangélico que transmite que todos somos hijos de Dios y que nuestro pasado queda borrado cuando lo recibimos porque Dios nos da la oportunidad de empezar de nuevo recordándonos que el Señor actúa en nuestro corazón y permite la conversión (publicado en Pantalla 90).

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