un medio independiente que pretende informar, formar y entretener
22nd May2010

Baaría

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado (publicado en pantalla 90)

El cine en estado puro llega de la mano de Giuseppe Tornatore, que nos maravilló a todos con Cinema Paradiso(1988), por el que ganó un Óscar. Se trata de una superproducción de 25 millones de euros, con 122 localizaciones y más de 200 actores junto con secundarios de lujo como Ángela Molina o Enrico Lo Verso.

La película narra las andanzas de Peppino, un humilde pastor, amante de la literatura, que se meterá en política una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial.

La selección de secundarios nos parece muy acertada, aunque la de los protagonistas tampoco se queda corta a pesar de que se contrató a dos actores desconocidos para el gran público. Éstos interpretan a dos personajes antagónicos, puesto que Francesco Scianna representa a un político comunista, que se enamora de una chica católica (Margareth Made) simpatizante de la democracia cristiana. Esta pareja consciente de sus diferencias, coinciden en que su relación debe basarse en la honestidad.

Según el cineasta, Baarìa (2009) es un largometraje casi autobiográfico, que guarda una íntima relación con Cinema Paradiso (1988). El autor cuenta la vida de tres generaciones que transcurren a lo largo de cincuenta años. Da la impresión de que estamos ante una especie de Cuéntame cómo pasó, pero, a la italiana, contando la historia de Italia con una aparente objetividad, por lo menos más objetiva que la serie de nuestro país. De todas formas, la cinta inclina su balanza hacia la izquierda, poniendo como modelo de la democracia al comunismo (Textos como El libro negro del comunismo editado por Stephane Courtois o El libro negro de Carrillo escrito por José Javier Esparza desvelan los crímenes que tiene a sus espaldas esa ideología, que tuvo como punta de lanza a la URSS).

No obstante, el protagonista critica el modelo de la Unión Soviética por sus atrocidades. Sin embargo, no abandona su militancia política, aunque su actitud ante las creencias de las personas es por lo menos respetuosa.

Cambiando de tema, el cine de Tornatore deja destellos de un maestro, dotando al film de gran humanidad y de excelentes toques de humor que hacen a la producción de 150 minutos muy llevadera. Queremos destacar algunas escenas porque resultan inolvidables y poseen un sello muy personal. La situación más surrealista surge en un momento en el que Manina y Pepino, recostados en una cama, abren un paraguas en una habitación con goteras. Entre las más divertidas encontramos la de la iglesia, donde aparecen pintados los habitantes del pueblo, que habían posado como modelos para un artista de la zona, lo que provoca que los cristianos asistentes a esa parroquia estén más pendientes de encontrar parecidos de sus conocidos en los Apóstoles pintados en el fresco situado en la cúpula que de la propia ceremonia religiosa. Por último, esta obra del celuloide deja claro, al menos con un detalle, la talla de los políticos porque, en una escena, los comunistas se rebelan contra el alcalde de la derecha y cuando están a punto de apalear a este hombre. El citado alcalde saludará afectuosamente a su sobrino perteneciente a la oposición comunista como dando a entender que el poder se lo reparten siempre los mismos.

Por otra parte, la película refleja magníficamente a la sociedad de la época: las distintas realidades políticas; las grandes diferencias sociales; el humanismo cristiano queda expresado en la democracia cristiana, las procesiones, los actos religiosos y la fe sencilla de la gente que contrasta con otras realidades.

La película muestra el amor de un padre a su hijo que le espera en el lecho de muerte para despedirse de él. La relación paterno-filial resulta entrañable. También destaca la actitud tan positiva de los protagonistas hacia la vida o el matriarcado representado por Ángela Molina.

Finalmente, sería necesario indicar que este largometraje ha sido rodado al estilo clásico y con la elegancia de los grandes largometrajes americanos. Todo ello, amenizado por una buena banda sonora de Ennio Morricone y contando una gran historia de amor sin estridencias.

Off

Comments are closed.