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20th Jun2011

Micmacs,¿es Dany Boon el actor ideal para este cuento cinematográfico?

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado (publicado en www.cope.es)

El director Jean-Pierre Jeunet se desenvuelve extraordinariamente bien en el mundo de lo fantástico como ya demostró en su mejor título, Amelie (2001). Sin embargo, este trabajo parece diseñado para un público adulto por culpa de un par de escenas de un elevado tono erótico-festivo. Y la verdad es que el argumento, en líneas generales, resulta perfectamente asumible por un público adolescente e, incluso, infantil. Por esa razón, tenemos la impresión de que el realizador se contradice al no definirse claramente.

La película narra el modo en el que Bazil prepara su venganza contra dos magnates de la industria armamentística, ya que su padre falleció por culpa de una mina antipersona, mientras que el protagonista sufrirá los efectos de llevar una bala permanentemente en su cerebro como consecuencia de un tiroteo cercano al videoclub en el que trabajaba. Así que Bazil tratará de hacer justicia con la ayuda de un peculiar equipo, que le ayudará en una aparente misión imposible.

Micsmacs (2011) presenta la particularidad de que iba a rodarse unos meses más tarde del estreno de Amelie, pero, por una serie de circunstancias que no vamos a explicar, no ha podido llevarse a cabo hasta el momento actual, lo que podría haber sido la continuidad de su mejor obra y hubiese funcionado mejor, dada la gran cantidad de obras de este género que se han realizado posteriormente. Un claro ejemplo lo encontramos en la española Crebisnky (2011).

El director acierta de pleno en que el personaje principal sea Dany Boon, puesto que reúne todas las cualidades gestuales y verbales necesarias para participar en este surrealista y optimista cuento repleto de guiños al cine mudo. Por otra parte, la actriz, Julie Ferrier, con su actuación, recuerda a Giulietta Masina en La strada de Fellini y donde Yolanda Moreau, conocida por una buena película como Sèraphine (2008), muestra su versatilidad. Se trata de tres papeles, que resultan entrañables por la sinceridad y la inocencia que transmiten. Para finalizar, nos quedamos con un humor que, de vez en cuando, provoca la sonrisa y con los simpáticos autómatas creados por El artista.

En contraposición con lo positivo, a la cinta le falta un poco de ritmo, sobrándole un cuarto de hora y, en algunos momentos, es reiterativa, mientras que en otros puede adormecer ligeramente. Además, cae en el tópico de criticar a la jerarquía eclesiástica frente al caritativo cristiano del pueblo llano.

Finalmente, la cinta es una crítica ponderada a la industria armamentística, que se pone al servicio de los dictadores africanos de turno y a los grandes grupos terroristas como el IRA o la ETA.

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12th Jun2011

Insidious,¿mejor que El sexto sentido?

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado (publicado en www.paginasdigital.es)

Sin ser el género de terror santo de nuestra devoción, reconocemos que este largometraje supera la media habitual, ya que cuenta con una primera parte muy inquietante, aunque pierda el interés a medida que van pasando los minutos de la segunda parte, que parece más convencional.

Insidious (2011) trata sobre una familia feliz que por una serie de circunstancias que desconocemos se mudan a una casa en la que ocurren ciertos sucesos extraños. Sin embargo, los citados fenómenos paranormales aumentarán cuando uno de sus tres hijos se caiga de una escalera y quede en coma. Por esa razón, recurrirán a la ayuda de varias personas expertas en el tema.

Las interpretaciones no son nada del otro mundo. Algunas nos parecen artificiales en lo que a gestos se refiere. La producción hubiese sido más atractiva, si se hubiera rodeado de actores de mayor entidad dentro del panorama norteamericano. Como dato curioso, el guionista, Leigh Whannell, ofrece un divertido cameo sobre unos cazafantasmas que entran en la supuesta casa encantada, que sirven para proporcionar un respiro al espectador para que coja aire después de una serie de inquietantes situaciones. De todas formas, rompen demasiado el ritmo y puede que estas escenas sean la pieza clave para la decadencia de la última media hora.

Los creadores de la desagradable y sangrienta saga de Saw, que ha entrado en el libro de los récord Guinness por el gran éxito en taquilla, se transforman para contar una historia de terror con mayor elegancia y mostrando todo su talento, sin derramamiento de sangre, que mantiene la intriga hasta el último fotograma.

Por cierto, tanto el director, James Wan, como el libretista, Leigh Whannell, han conseguido arrasar en la taquilla estadounidense con un presupuesto pírrico, que demuestra que el ingenio puede ser un sustituto de la pasta.

Por otro lado, resultan evidentes las influencias del realizador, pues Insidious es una mezcla de Posltergeist y Los otros de Alejandro Amenábar.

Por ultimo, recomendamos este largometraje puesto que nos ha gustado, aproximándose levemente al nivel de la insuperable El sexto sentido y porque ha conseguido anular al vacuna “antisustos” del que firma esta crítica cinematográfica.

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07th Jun2011

La prima cosa bella,¿se trata de un homenaje de la comedia a la italiana?

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado (publicado en Pantalla 90)

La prima cosa bella (2010) es un homenaje de commedia all’italiana, que tradicionalmente ha sido representada por Marcelo Mastroinni y Sofía Loren. La citada película fue seleccionada para representar a Italia en la última edición de los Óscar, ganando tres David di Donatelo en la gala de nuestro país hermano.

La historia comienza en el momento en que Anna Niglioti es elegida en el año 1971 como la madre más guapa del balneario de Livorno. Un hecho que avergonzará a toda la familia, provocando, incluso, la ruptura del matrimonio. Cuarenta años más tarde, su hijo recordará su infancia y la desastrosa vida sentimental de su madre, mientras cuida a su progenitora enferma terminal de cáncer.

La dirección corre a cargo de Paolo Virzi, que saltó a la fama por La bella vita (1994), aunque nuestros lectores le recordarán por su trabajo en Napoleón y yo (2006), una cinta que se servía de la figura de un personaje histórico para plantearnos un dilema moral en una entretenida comedia.

El cineasta se nutre de las fuentes del melodrama que puso de moda Pietro Germi con Divorcio a la italiana (1964), cuya característica principal es que recoge las costumbres tan arraigadas de la cultura mediterránea, donde se pasa de la risa al llanto sin solución de continuidad. Por cierto, Stephanía Sandrelli aparece tanto en la primera producción de ese particular estilo cinematográfico como el de la cinta en cuestión.

Por otra parte, aunque se sobreentiende la época en la que está ambientada, el autor le ha dado un toque atemporal y universal para que la película no envejezca y su mensaje perdure con el paso del tiempo. Por otro lado, se recurre al flashback para que conozcamos los momentos importantes de su infancia, que fueron los que conformaron la personalidad del protagonista masculino.

El realizador ha pretendido que reflexionemos sobre las repercusiones que tiene en los hijos los comportamientos inadecuados por parte de sus ascendentes, porque el protagonista se distancia de los ligeros comportamientos de su madre, pero reconoce que es la única persona que le ha comprendido realmente. Se puede decir que el personaje interpretado por Valerio Mastandrea va evolucionando hasta comprender que ha supuesto su madre en su vida, haciendo balance entre los aspectos más positivos y los más negativos. Y es que podemos decir que madre no hay más que una.

Finalmente, el guión deja claro las raíces cristianas, que impregnan a todos los habitantes de la ciudad en la que se rodó La prima cosa bella (2010), que recurren a la providencia en varios momentos de su vida. El largometraje apuesta por la vida y de manera más o menos implícita explica la función de los cuidados paliativos que impiden el sufrimiento, sin que sea necesario recurrir a la eutanasia. La protagonista en torno a la que gira la historia transmite una vitalidad extraordinaria y, en ese aspecto, se muestra como un modelo a seguir por la entereza con la que sobrelleva la enfermedad.

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05th Jun2011

X-men: Primera generación,¿puede ser una cuarta parte de una saga mejor que las anteriores?

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado (publicado en páginasdigital.es)

Todos los aficionados al género de superhéroes están de enhorabuena porque nos encontramos ante una saga interminable, que nos ofrece una precuela, que supera a las precedentes, alcanzando el nivel de las dos primeras partes de Spiderman y el Batman de Christopher Nolan.

En esta ocasión, los productores han querido introducirnos en los orígenes de dos mutantes con ideales antagónicos que en un principio eran amigos y luchaban junto a las fuerzas del bien por lo que las personas que no hayan visto anteriores ediciones, pueden seguirla sin problemas. Los personajes a los que nos referimos son el profesor X y Magneto. Por tanto, en su visionado, podremos conocer qué le llevo a Magneto a convertirse en un ser despreciable, puesto que su familia sufrió las vejaciones del régimen Nazi por su condición de judía y su madre fue asesinada a manos de un ambicioso oficial alemán que escondía un poderoso secreto. Por otro lado, el profesor Xavier descubrirá un don, que le permitirá ponerse al servicio de su país para enfrentarse a las fuerzas del mal.

La dirección corresponde a Mathew Vaughn, conocido por Stardust (2007) y por Kick- Ass (2010), que saca el máximo producto comercial con un presupuesto inferior a anteriores entregas. Nos ofrece un cóctel, que combina una trama de espionaje al más puro estilo James Bond o Jason Bourne con una historia de superhéroes, dos elementos, que casan muy bien, elevando la categoría media de este género cinematográfico porque nos proporcionan unas cuantas escenas de cierta hondura dramática, una faceta poco resaltada en las películas de acción.

El metraje de X- Men: Primera generación (2011) es relativamente largo (132 minutos), pero hay que decir en su defensa que nunca pierde el interés y consigue el equilibrio adecuado entre las escenas más violentas y las dialogadas. Los chistes funcionan y se percibe que están muy estudiados.

La película permite el lucimiento de James McAvoy y Michael Fassbender. Ambos actores llevan la mayor parte del peso dramático de este “cómic” cinematográfico, basado en las viñetas de Stan Lee y Jack Kirby. Como dato curioso, el español, Alex González, interpreta a un villano capaz de generar tornados.

El punto más controvertido del largometraje es que si se trata de una película apta para todos los públicos, ¿qué sentido tiene la aparición de un par de situaciones, ambientadas en un club nocturno con todo lo que conlleva?

Por último, tanto el director como el guionista nos transmiten la admirable ética que rige al protagonista. Xavier es el maestro que modela las excepcionales cualidades de sus compañeros de viaje. Nos parece bastante sugerente el modo en el que intenta controlar el lado más oscuro de uno de sus pupilos con el fin de encauzar ese superpoder de la forma más positiva.

La cinta enseña que, aunque se sea diferente, se puede ser perfectamente válido para vivir en esta sociedad. El autor destaca la importancia de la autoestima y el aprender a aceptarse a sí mismo.

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30th May2011

El castor,¿estamos ante una de la mejores intrepretaciones de Mel Gibson?

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado (publicado en el Diario Ya)

El castor (2011) guarda ciertos paralelismos con la trayectoria del actor que lo interpreta. Sin embargo, no se trata de la típica interpretación de uno mismo como ocurría en el Luchador (2008), donde aparecía Mickey Rourke, puesto que la actuación de Mel Gibson está repleta de matices, reflejando dos personalidades distintas con una naturalidad pasmosa.

La película versa sobre la vida de un empresario de éxito, que se encuentra sumido en una depresión, que afecta seriamente a la convivencia familiar y, más concretamente, a la relación con su esposa. Esta mujer tomará la drástica decisión de separarse de su marido porque se encuentra desbordada por la situación, pero todo cambiará cuando Walter utilice una marioneta de peluche como terapia, que le ayudará a superar su bache personal

La dirección corresponde a Jodie Foster, una actriz convertida en cineasta, al igual que su compañero de reparto, que nos sorprendió tanto en su labor como actor en Conspiración, por poner un ejemplo, como realizador [ Apocalypto (2006), Braveheart (1995) o La pasión de Cristo (2004)], aunque la Foster no se queda corta, pues ha conseguido dos estatuillas en dos soberbias interpretaciones, una de ellas con tan sólo 14 años por Acusados (1988), siendo El castor (2011) su tercera cinta a los mandos del timón.

Esta mujer de cine logra sacar el máximo producto de su buen amigo Mel Gibson del que declaró a Hollywood Reporter lo siguiente: “Es un hombre increíblemente sensible y cariñoso. Desde luego no es un santo, pero desde el día que lo conocí supe que le amaría durante el resto de mi vida. Cuando quieres a alguien no te alejas de esa persona si tiene problemas”. Se trata de dos personas de creencias e ideologías diferentes que intentan fijarse más en lo que nos une que en lo que nos separa.

Por otro lado, Jodie Foster se implica muchísimo en su trabajo y nos ha contado con solvencia, apoyándose en un guión de Kyle Killen, una historia, que no es totalmente original, pues recuerda, en su planeamiento, a una popular comedia de situación americana, con peluche en categoría de estrella, que fue emitida en la segunda cadena española, pero llevada, en este caso, al terreno de la depresión.

La cinta narra las distintas etapas por las que puede pasar una persona con dicha enfermedad. La mascota que le acompaña representa algo a lo que nos agarramos en una situación de desesperación y que se puede acabar convirtiendo en un arma de doble filo. Esta producción nos parece un canto a la familia, pero sin caer en falsos idealismos. Por esa razón, vemos que el hijo mayor no quiere parecerse a su padre, no haciéndole aprecio hasta que se pone en el lugar de lo que le sucede a su padre, con lo que nos parece que la realizadora ha querido expresar el distanciamiento de los hijos en la adolescencia, que tardan en comprender la importancia y la entrega de los padres en el desarrollo de sus vidas y en lo que han hecho por ellos. Por otra parte, el niño pequeño nos explica el estado de confusión que se genera en los hijos cuando surgen conflictos familiares.

Entre los defectos de este largometraje creemos que la historia de amor adolescente está metida con calzador, aunque se ha querido introducir un ápice de esperanza. Para ello, se ha recurrido a una magnifica actriz como Jennifer Lawrence, que fue nominada a los Óscar por Winters Bone. De todas formas, la cinta no es complaciente con respecto a la enfermedad, pero se sobreentiende que existen soluciones y que es posible el resurgir de las cenizas.

Por último, nos quedamos con una cita de la cineasta que define parte de su personalidad:”Tom Cruise aspiraba a tener su propio avión y 1.000 millones para pensar formas de gastárselos. Yo solo me planteo cómo tener 100 millones para no gastármelos”.

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27th May2011

Sin identidad-sección críticas-¿Guarda paralelismos con el maestro del suspense?

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado ( publicado en www.diarioya.es)

Generalmente, cuando vamos a ver una película española (aunque, en realidad, todos los años se producen unas cuantas que merecen la pena), nos preguntamos: ¿existen directores de nuestro país que conecten con un amplio espectro de público? La respuesta es afirmativa porque Jaume Collet-Serra nos entretiene con un largometraje de intriga como Sin identidad (2011), que ha sido número uno en la taquilla estadounidense y número dos en la española, a pesar de no contar una historia original, que bebe de las fuentes del maestro del suspense, Alfred Hitchcok, y del polémico Roman Polanski y su Frenético (1988).

Cuenta la historia de un conferenciante que, en su visita a Berlín, sufrirá un accidente, mientras intenta recuperar un misterioso maletín, olvidado en el aeropuerto. Tras el desgraciado suceso, este hombre no sabrá, si ha perdido la memoria porque se encuentra confuso y la que parecía su esposa no le reconoce. Por tanto, deberá investigar qué es lo que le ocurre realmente.

El reparto lo protagoniza, un Liam Neeson, que como casi siempre, interpreta muy bien su papel. Además, el elenco de secundario nos parece interesante y destacan tanto Diane Kruger como Bruno Ganz.

Cambiando de tema, el cineasta catalán, apoyándose en un guión sin fisuras, consigue contar de modo convincente una relativamente sencilla trama con las finalidad no volver loco al espectador, pero enmascarándola con una halo de misterio para que tengas la sensación de estar viendo algo grande. No obstante, se agradece que no esté demasiado enmarañado para que no pase lo que les pasó a los espectadores de Syriana(2005), protagonizada por George Clooney, donde no se entendía nada.

Sin identidad (2011), sin riesgo a equivocarnos, utiliza como baza principal el suspense que se mantiene hasta el final, puesto que si se desvelase a las primeras de cambio, perdería todo el interés

Por último, sería conveniente recordar que la cinta, sin estar ambientada en esa época, despide un aroma característico de las películas de espionaje, que trataban sobre La Guerra Fría.

Como dato curioso, el director reconoce el sacrificio que le ha supuesto alcanzar su sueño, una declaración que puede servir de ejemplo a los políticos que piensan que los sistemas educativos no deben fomentar valores como el esfuerzo, la disciplina o la excelencia.

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17th May2011

Midnight in París-El mejor o el peor Woody Allen, esa es la cuestión.

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado (publicado en www.paginasdigital.es)

La inmensa mayoría de la crítica, como casi siempre, ha considerado a esta nueva entrega de Woody Allen como una grandísima cinta. Sin embargo, en mi modesta opinión, aunque se agradece el tono amable y blanco, que no abusa de los grandes temas del director americano, Midnight in París (2011), sinceramente, y como diría Carlos Pumares, aburre soberanamente o por lo menos en unas cuantas escenas muy reiterativas.

El cineasta nos cuenta las peripecias de una pareja americana, que visita con ilusión la ciudad del amor, pero algo empieza a fallar en la relación, lo que provoca que el protagonista, Gil, interpretado por Owen Wilson, se traslade con la imaginación a los locos años 20, donde se encontrará con grandes escritores y artistas de la época, que le permitirán reflexionar sobre su situación en la vida real.

Por otra parte, este hombre de cine vuelve a recurrir al toque mágico para captar la atención del público que, en otras ocasiones, le ha funcionado muy bien como en Todos dicen I love you (1996) en la que participaban Alan Alda y Julia Roberts, con lo que el efecto sorpresa pierde su fuerza.

También percibimos la falta de chispa de las situaciones cómicas, que no brillan tanto como en otras cintas de su amplia filmografía a pesar de que la producción nos parece interesante por su “inocencia”, puesto que no se ensaña con los característicos comentarios ácidos y malintencionados, tratando de demostrar la incoherencia de las personas creyentes en Si la cosa funciona (2009) por poner un ejemplo.

Finalmente, este realizador nos obsequia con un publirreportaje sobre París, que parece lo más importante, con una banda sonora muy pegadiza.

El reparto coral de esta producción está formado por estrellas de la categoría de Adrien Brody, Kathy Bates, Rachel McAdams o una Marion Cotillard, que tiene una belleza de otra época y cuyo físico resulta muy acorde con el personaje que representa.

Como dato curioso, Carla Bruni tiene un pequeño papel en la película y Woody Allen hizo una defensa a ultranza de la actuación de la cantante y esposa de Sarkozy. Por cierto, le aconsejamos al político francés que tenga cuidado con el neoyorquino, ya que de todos es conocido el éxito de éste con las mujeres.

Por último, la película nos hace reflexionar sobre la necesidad, a la hora de encontrar medias naranjas, de buscar personas con ciertas afinidades al menos, a falta de un proyecto personal, y sobre los problemas que puede llevar el no ver la evidencia de una relación en estado terminal.

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13th May2011

El inocente-sección críticas-¿Es una buena interpretación de Matthew McConahuey?

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado (publicado en el Diario Ya)

El género judicial ha dado buenos títulos al mundo del cine. Me vienen a la mente varias películas como Testigo de cargo (Wilder, 1957) con Charles Laughton , Anatomía de un asesinato (Preminger, 1959) con James Stewart o cintas más modernas como El Jurado (2003) o El cliente (1994), basadas en las novelas de John Grisham. Sin embargo, La película en cuestión se queda en puro entretenimiento de factura correcta, protagonizada por un Matthew McConaughey muy contenido, que sorprende bastante, ya que nos tiene acostumbrado a personajes con comportamientos histriónicos y alocados muy propios de las comedias en las que ha participado como Ed tv o Como locos a por el oro.

El actor representa a un abogado que utiliza todos los trucos legales e ilegales para ganar, a toda costa, todos los juicios en los que participa con lo que logra sacar de la cárcel a delincuentes de poca monta, pero pronto las cosas cambiarán cuando tenga que defender a un chico de clase alta acusado de matar a una prostituta y se vea envuelto en una oscura trama.

El inocente (2011) está dirigida por Brad Furman, conocido por The take (2007). El citado cineasta adapta una novela de Michael Conelly. Por otra parte, consigue captar la atención del espectador porque dosifica perfectamente los datos para que la intriga se mantenga hasta el final, aunque, en algún momento, parece que intenta sembrar la duda en todo el que se adentre en ella.

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08th May2011

El sicario de Dios-Sección críticas

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado (publicado en Pantalla 90)

Los primeros años del siglo XXI serán identificados como el de las grandes adaptaciones del cómic, aunque con resultados dispares. Nuestra teoría es que, cuando se lleva a la gran pantalla a los superhéroes más clásicos suelen convertirse en muy buen cine de palomitas. Sin embargo, la mayoría de las novelas gráficas desconocidas para el gran público, si exceptuamos a la notable 300 (2007), se quedan en historias de acción que superan levemente el nivel de este género.

El sicario de Dios (2011) gira en torno a un sacerdote guerrero que al mostrar su intención de rescatar a una muchacha y su familia que han sufrido el ataque de los vampiros es traicionado por la jerarquía eclesiástica a la que debe obediencia. En definitiva, la cinta nos ofrece un relato en el que las fuerzas del bien se enfrentan al imperio del mal. De todas formas, conviene aclarar que la estética de estos chupasangres, nada tiene que ver con la elegancia de los clásicos Bela Lugosi y Christopher Lee

Este western apocalíptico se basa en la novela gráfica de Min-Woo Hyung. El guión ha sido escrito por Cory Goodman. El cineasta, Scott Stewart, nos ofrece su segundo trabajo tras Legión (2010), presentándonos a una Iglesia futurista, pero cuyo comportamiento recuerda a su peor etapa de la Edad Media, acrecentando su oscuridad y pretendiendo demostrar que está formada por integristas. Además, como en la mayoría de las producciones nacionales e internacionales, se intenta inculcar la idea de que el comportamiento de la jerarquía de esa especie de orden religiosa siempre será peor que la de los “peones” de Dios.

Dicho esto, la película se deja ver y resulta entretenida. El metraje es más bien corto con lo que las batallas no se hacen interminables, puesto que se apuesta por cierto equilibrio entre las escenas más violentas y los diálogos. La acción está muy bien rodada, siendo esta uno de los puntos más atractivos del film.

Como dato curioso, el director declaró a Fotogramas, y nosotros lo constatamos, que su película quería homenajear a Centauros del desierto (1956) de John Ford, pero la diferencia de calidad es abismal, si la comparamos con esa obra maestra.

El reparto de este paranoico relato lo encabeza Paul Bettany (Master and Commander), que últimamente está encasillado en papeles de corte religioso y que ha jurado que no aceptará ningún papel más relacionado con esta temática. El citado actor representa a un personaje de fe sincera que lucha por lo que considera una causa justa y de modo muy esquemático habla del la importancia de sacrificarse para conseguir lo que uno se proponga en la vida, aunque nos podamos cuestionar si se realiza de manera lícita. El villano ha sido interpretado por Kart Urban, cuya caracterización recuerda a Clint Eastwood en El bueno, el feo y el malo (1966) de Sergio Leone.

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27th Abr2011

The company men-sección críticas

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado (publicado en Diario Ya)

En estos tiempos de crisis económica, el problema del paro está tan extendido que incluso hasta la sociedad americana se preocupa seriamente porque las tasas de desempleo hayan subido tanto, aunque  si nosotros tuviésemos la cifra del 10 % , nos daríamos con un canto en los dientes, puesto que  nosotros doblamos la cifra. Y si ellos son pesimistas con respecto a ese tema, nuestra recuperación es francamente más difícil.
 
No obstante, el objetivo del guionista de la serie de El ala oeste de la Casa Blanca  y del director novel, John Wells, consiste en constatar esa realidad desde el punto de vista de los empresarios y desde la óptica de los trabajadores, centrando su análisis en las diferentes actitudes que pueden tener las personas frente a esa lacra que tanto afecta a la autoestima. El largometraje nos muestra un amplio abanico de modos de afrontar el problema, así que nos encontramos con distintos personajes que se hunden en el dolor y no son capaces de salir adelante, mientras que vemos como otros no se rinden, luchando por alcanzar sus sueños, una forma muy americana de superación. La familia  vuelve a mostrarse como último recurso al que agarrarse en un momento de necesidad.
 
De todas formas, esta producción  intenta ahondar en la problemática que afecta a los ejecutivos que conlleva que pierdan el alto nivel de vida; de lo que puede suponer perder ese status y de la lógica negación de la nueva situación.
 
Para describirnos y explicarnos todo lo comentado, el cineasta cuenta con un reparto de lujo que, en algún momento de su carrera y en diferentes categorías, ha obtenido el Óscar. En nuestra modesta opinión, todos los actores están bien, pero las interpretaciones de Tommy Lee Jones y Chris Cooper eclipsan a Kevin Costner y a Ben Affleck.
 
The company men (2010) nos parece razonablemente buena e interesante, tratando el paro de las altas esferas, aunque no lanzamos las campanas al vuelo, como lo ha hecho la crítica americana que se ha volcado por abordar un tema, para ellos, menos habitual, alabándola como si se fuera una obra maestra.
 
Por último, la película cuestiona el comportamiento de las grandes multinacionales que, aún obteniendo grandes beneficios, optan por eliminar el lastre humano, abaratando los costes, una forma de entender el mundo claramente injusta, puesto que sólo buscan el mero interés económico sin tener en cuenta las repercusiones de estas decisiones en las personas.

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17th Abr2011

Cartas a Dios-Sección críticas

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado ( publicado en Diario Ya)

No suele ser habitual que un escritor adapte su propia novela, transformándola en película. Éric Emmanuel Schmitt debe ser la excepción que confirma la regla, pues este autor traslada a la gran pantalla su texto, Óscar y Mamie Rose, porque no era gratificante para él que alguien pudiera tergiversar su mensaje, así que se puso a los mandos del proyecto.

Cartas a Dios (2009), coincidente en el planteamiento con Vivir para siempre (2010), nos cuenta los últimos días de un niño, llamado Óscar, que tropieza con una mujer malhumorada y de vuelta de todo, que se terminará convirtiendo en el pilar en el que ese pequeño se apoye para superar sus dificultades, ya que sus progenitores son incapaces de comunicar a su hijo la fatídica noticia.

En general, las obras de este novelista-cineasta han sido bien adaptadas al cine como es el caso de la interesante Ibrahim y las flores del Corán (2003), un relato que al igual que el de la película en cuestión, corresponde a una forma de entender el mundo que analiza lo invisible (corresponde a grupo de relatos que reciben el nombre de El ciclo de lo invisible) y recuerda por sus toque mágicos y por la esencia de su mensaje a Antoine de Saint-Exupéry en El principito. Y es que la clave para entender el porqué la película trata el tema de la muerte de esa manera y no de otra se encuentra en la cristiana conversión del realizador Éric Emmanuel Schmitt. Por tanto, el autor ha pretendido que reflexionemos sobre los diferentes modos que tiene el hombre de afrontar el dolor ante una grave enfermedad.

Por otro lado, es importante que el público sepa que la película es bastante divertida y la idea que nos quiere transmitir se encuentra repleta de esperanza, pues el personaje de Rose, excelentemente interpretado por Michèle Laroque, conocida por su trabajo en Mi vida en rosa, ayuda a su compañerito a descubrir la trascendencia, explicándoselo en una capilla frente a un crucificado, mientras el niño se pregunta cómo Dios permite el sufrimiento de las personas y ella le sugiere que el ser superior en el que ella cree sabe lo que significa sufrir por los sufren. Por otra parte, Rose asume el rol materno que recuerda y parece un guiño hacia la relación que establecen el anciano Carl y el pequeño Russell en la oscarizada cinta de animación, Up (2009), aunque este personaje (Rose) se ve obligado a mantener la distancia adecuada en el momento en el que los padres asuman sus obligaciones.

Cambiando de tema, algunos críticos tildan a la cinta de edulcorada y puede que tengan razón. Sin embargo, creemos que el director trata de introducirnos en la mirada y los pensamientos del niño a través de la sabia imaginación de la vendedora de pizzas y protagonista.

Además, este film hace un recorrido por las etapas por las que pasa un hombre desde su nacimiento hasta su fallecimiento, que está muy logrado y contado con gran sencillez y gran sentido del humor como por ejemplo la inocente historia de amor del protagonista.

Como dato curioso, nos parece llamativo que Max von Sydow que, con Ingmar Bergman, fue el representante de las dudas existenciales, en este caso, y al final de su carrera, participe en una producción que confía en la providencia.

Finalmente, resulta fatigoso la reiteración de algunas de las escenas que pueden cansar al espectador,

Por último, observamos que existen algunos críticos que ven como un defecto su optimismo o luminoso final

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10th Abr2011

Happythankyoumoreplease-sección críticas

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado (publicado en www.paginasdigital.es)

Todos los años, el cine Indie nos obsequia con alguna que otra película que merece la pena por su contenido. Y si, por poner un ejemplo, 500 días juntos (2010) nos contaba de manera magistral las fases por las que pasa una pareja o Pequeña Miss Sunshine (2006) apostaba por la familia, Happythanyoumoreplease (2010) nos habla de las relaciones sentimentales entre treintañeros.

La cinta gira entorno a las historias de tres parejas, que se entrelazan con sutileza, explicando como son las relaciones entre hombres y mujeres en la Nueva York actual. El análisis hecho por el realizador Josh Radnor pretende contarnos el modo de vivir de unos jóvenes que tienen ciertos valores, pero que viven desconcertados por el cambio acelerado al que asiste la sociedad postmoderna que navega sin un rumbo claramente definido y que se dejan influir por el poderoso atractivo del materialismo y el hechizo de la relaciones rápidas basadas en el hedonismo.

El largometraje está dirigido escrito y protagonizado por Josh Radnor, recordado por ser el personaje principal de la serie Cómo conocí a vuestra madre, que se muestra como conocedor del ser humano, pues te toca el alma con este trabajo ganador del premio del Público en el Festival de Sundance. De todas formas, la virtud fundamental la encontramos en el guión, ya que no se trata de conversaciones imposibles, sino de todo lo contrario, porque los diálogos, que siembran todo el film, son asequibles y su estilo comunicativo lo entiende todo tipo de público.

Happythankyoumoreplease (2010) es traducida en la versión en castellano como gracias más por favor (que conviene no confundir con la “célebre” un poquito de por favor). Una expresión muy particular que define lo que significa la felicidad para un personaje como el interpretado por la actriz Malin Akerman que nos muestra el lado más superficial y vacío de una relación del pasado frente a la del presente, que nos habla del amor verdadero, que viene respaldado por el compromiso serio y que ofrece cierta esperanza en el hombre de hoy. También, esta producción refleja la dificultad de la sociedad del siglo XXI ante el compromiso, uno sin motivo aparente como el de la escena anteriormente mencionada y el otro como consecuencia de los fracasos matrimoniales de sus progenitores.

Además, esta obra del celuloide nos habla de una amistad imposible entre el niño perdido y el protagonista que expresa que para ese noble e inocente valor no hay límite de edad y que cuando uno es adulto (la escena en que Malin Akerman íntima amiga de Josh Radnor le dice a su amigo que descubre que la belleza de su novio está en el interior) que se convierte en compresión.

Por otro lado, Kate Mara canta magníficamente una canción fundamental para entender la línea de pensamiento del cineasta que sirve como colofón a una excelente banda sonora que mezcla el pop y el country y que se encuentra entre las mejores de los últimos tiempos.

Por último, aunque no lo verbaliza, da la impresión de que se apuesta por la vida.

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29th Mar2011

En un mundo mejor-Sección críticas

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado (publicado en Diario Ya)

El cine nórdico se caracteriza por su frialdad y últimamente por el análisis de la violencia. Sin embargo, si la dirige la danesa Susanne Bier, la cosa cambia porque su estilo narrativo es de sangre caliente [acuérdense de la emocionante Después de la boda (2006)]. Y si para colmo viene respaldada por el Globo de Oro a la mejor película extranjera y el Óscar a la mejor película de habla no inglesa, las posibilidades de éxito de la perla europea del año están medianamente garantizadas.

En un mundo mejor (2010) cuenta la historia de dos niños que han sufrido experiencias traumáticas y que luchan por encontrar un hueco en su ambiente. Christian es un niño conflictivo que culpa a su padre de la muerte de su madre, mientras que Elías sufre por la separación de sus padres como consecuencia de una infidelidad, lo que, según parece, provoca que el padre de éste se entregue en cuerpo y alma a una misión humanitaria en África, una realidad, en pocas ocasiones, recogida por profesionales del cine.

Las interpretaciones, tanto de adultos como de niños, nos parecen espléndidas y repleta de matices, aunque destacamos la labor de Mikael Persbrandt, que interpreta al padre de Elías y que, sin tratarse de una cinta que explícitamente exprese el valor de la trascendencia, implícitamente sugiere la esencia del mensaje cristiano y el actor, no se´si con intención o sin intención por parte de los guionistas, parece un ángel venido del cielo.

La realizadora se muestra como una amplia conocedora del alma humana y su trabajo parece un estudio antropológico. La cinta utiliza una ambientación naturalista y el único problema se encuentra en la irritante filmación cámara al hombro propio del movimiento dogma del que proviene Susanne Bier y que puede resultar mareante, sobre todo, si te atreves visionarla subtitulada. La otra pega puede ser los excesos agresivos de uno de los personajes que pueden restarle credibilidad al relato.

La directora toca muchos temas y a todos se les da respuesta. Esta producción plantea el problema de la ausencia materna y de las dificultades de los padres a separados, pero ofreciendo soluciones como la necesidad se sincerarse junto a la importancia de crear momentos que inviten a la comunicación antes de que la situación se enquiste. Por otro lado, es interesante el modo en el que se produce una reconciliación o no, tras un periodo de sufrimiento y un profundo arrepentimiento

Este relato se hace la pregunta sobre cuál es la auténtica valentía y cuando ese valor tiene su sentido que sea utilizado. En las escenas relacionadas con esa cuestión da la impresión de que la realizadora pone toda la carne en el asador con la intención de interpelar al espectador.

Finalmente, esta obra del celuloide te atrapa de principio a fin, manteniéndote en tensión como si se tratase de una película de acción porque siempre sucede algo perfectamente dosificado para no desvelar la trama que te va sorprendiendo, que corresponde con la forma de narrar de una auténtica maestra.

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25th Mar2011

Sin compromiso-Sección críticas

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado (publicado en Diario Ya)

En los últimos años, los productores están apostando por un tipo de comedia que, a ratos, cae en la vulgaridad. Sin Compromiso (2011) va en esa línea; nos ofrece un trailer sin trampas (pues uno sabe donde se mete) y es el nuevo trabajo del director Ivan Reitman [es el padre del excelente director Jason Reitman, que nos encandiló con su propuesta políticamente incorrecta en defensa de la vida como Juno (2007)], conocido por historias como Mi super exnovia y por haber producido la nominada al Óscar por Up inthe air (2009).

El argumento, que nos ofrece el cineasta, se propone explicar la diferencia entre amor y sexo. Para ello nos cuenta la vida de un chico enamorado de la misma chica desde un campamento de la adolescencia a la que volverá a encontrarse casi por casualidad años más tarde. Éste intentará conquistarla. Sin embargo, ella le propondrá que tengan encuentros sexuales, pero sin que ello les lleve a compromiso alguno, para lo cual establecerán unas reglas para evitar crearse vínculos emocionales.

El largometraje refleja una realidad cada vez más extendida, por desgracia, en la sociedad occidental; es decir, buscar encuentros que no conlleven a compromisos posteriores, lo que nos podría llevar al deterioro progresivo de la civilización, aunque la conclusión a la que se llega es que, al menos, se cuestiona el problema de empezar la casa por el tejado y que las relaciones íntimas, para que tengan sentido, deben de ir unidas a una pareja estable.

De todas formas, hubiera sido interesante mostrar el vacío que provoca esta forma de ver la vida, sobre todo, en las chicas que no queda claro en la cinta o la confusión que produce alterar el orden lógico de la relaciones entre hombre y mujer.

Otro aspecto negativo es el guiño a la ideología de género de esta peĺícula simplemente entretenida. Además para tratarse de una comedia los chistes no abundan, resultando bastante facilones en la mayoría de los casos.

Finalmente, las interpretaciones no llaman la atención, salvo la de Natalie Portman que demuestra su talento en un papel un tanto peculiar que, bajo mi humilde opinión, poco tiene de romántico.

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20th Mar2011

Nunca me abandones-Sección críticas

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado ( publicado en www.paginasdigital.es)

El cineasta Mark Romanev, conocido por Retrato de una obsesión (2002), adapta una novela homónima del japonés Kazuo Ishiguro, que recuerda, en algunos aspectos, al mítico texto de Aldous Huxley (Un mundo feliz). El largometraje plantea fundamentalmente el dilema moral de la clonación terapéutica, que se ha bautizado popularmente con el nombre de bebés medicamento.

El argumento gira entorno a un triángulo amistoso-amoroso de un chico y dos chicas que viven en un especie de orfanato de élite de niños clonados que, cuando crezcan, deberán donar sus órganos, que serán transplantados para curar a sus originales. Ellos vivirán felices hasta que conozcan lo que le deparará el futuro y descubran para que han sido creados.

Las interpretaciones nos parecen muy buenas, destacando la actuación de Carey Mulligan, que ya nos maravilló en An education (2009), en la que se hablaba del poderoso influjo del mundo adulto que no atiende a principios. Keira Knightley, que para lo que nos tiene acostumbrados, está muy bien y el personaje de Andrew Garfield (el nuevo Spiderman) está muy logrado.

El director ha apostado fuerte por el trabajo de actores. El tono trata de ser poético y romántico, pero no llega a emocionar. El espectador puede tener la sensación de estar viendo una película detrás de un cristal y si a lo dicho le añadimos un ritmo pausado, la película puede defraudar.

De todas formas, podemos decir que lo más interesante se encuentra en el contenido, pues el realizador dignifica el valor del ser humano como ser único e irrepetible a pesar de tratarse de un ser creado para otros fines. Su actitud es crítica frente al problema y lo expresa de modo elegante, aunque no busca soluciones factibles u otros métodos que no supongan un conflicto ético.

Por otra parte, podemos decir que el realizador al “vender” su película, se sirve de ella y la utiliza como declaración de principios. Dijo lo siguiente a fotogramas: “Vamos a vivir más de 85 años. La amistad, el amor, tratar bien a los demás y comportarse de forma ética pueden ser soluciones al problema. La gente que piensa que el dinero, el poder y la fama son lo que cuentan de verdad está equivocada.”

Sorprende que a los personajes les preocupe su situación y se agarren a una serie de rumores para mantener la esperanza. Sin embargo, extraña que no traten de huir o luchar, resignándose a su triste destino.

Finalmente, resaltamos el interés del director por cuidar el detalle, regalándonos una excelente fotografía, que es uno de los puntos  fuertes de esta producción británica.

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13th Mar2011

En el centro de la tormenta-Sección críticas

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado ( Publicado en Pantalla 90)

Bertrand Tavernier es una de las leyendas vivas del cine francés. Entre sus trabajos más destacables recordamos a El Capitán Conan (1996), que nos hizo reflexionar sobre la crueldad de la guerra, mientras que, en la memorable Hoy Empieza todo (1999), nos invitó a pensar sobre el valor de la vocación, en este caso, de un maestro.

El cineasta ha rodado en Estados Unidos En el centro de la tormenta (2009) un thriller, basado en las novelas de James Lee Burke, que cuenta las peripecias de Dave Robicheaux, un detective alcohólico, que investiga los crímenes de un asesino en serie. Esta saga de novela negra no es la primera vez que se lleva a la gran pantalla, pues ya se realizó otro relato, llamado Prisioneros del cielo (1995) e interpretado por Alec Baldwin .

Este investigador resuelve, en esta ocasión, los casos al estilo de los personajes de John Ford, que miraban al pasado y al presente para descubrir los crímenes del momento, aunque salvando los estilos y las considerables diferencias, ya que el protagonista asocia el asesinato post-Katrina con uno sucedido 40 años atrás.

La prensa comentaba la afición del director a la literatura del citado Lee Burke y la franquicia de Dave Robicheaux, pero tomándose alguna licencia temporal y ambientándola, al igual que el escritor, en Lousiana (territorio sureño) en el que el problema racial está garantizado.

Sin embargo, el largometraje nos produce una doble sensación porque, por un lado, la puesta en escena nos parece muy sobria (la sobriedad puede entenderse como una virtud o como un defecto, pero lo que queda claro es que resulta más realista que la mayoría de largometrajes que centran todo su poderío en la acción) y los personajes nos parecen pocos desarrollados y las secuencias explican algo más de su tipo de vida para tratarse de una historia que se apoya en un libro. La presentación del personaje es muy abrupta, así que se podría decir que se centra demasiado en la trama. Por otro lado, pensamos que el guión flojea; no transmite buenas sensaciones y el libreto no va en consonancia con el nivel del director.

La interpretación de Tommy Lee Jones no deja lugar a dudas de su calidad. El actor no necesitó la asistencia del director para realizar su trabajo, pues el cineasta lo consideraba tan preparado que no fue necesario que recibiera instrucciones.

Finalmente, tenemos la impresión de que la cinta apunta el valor de la familia tradicional y de la religiosidad del astuto protagonista.

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