un medio independiente que pretende informar, formar y entretener
27th Nov2011

El gato con botas

by Víctor Alvarado

Víctor Alvarado (publicado en diario Ya)

En los últimos tiempos, la ausencia de originalidad y talento en Hollywood, tal vez por éxodo al mundo de la televisión, está provocando que los productores apuesten por valores seguros. Este modo tan comercial de entender el cine se ha extendido al mundo de la animación. Por esa razón, Dreamworks se adentra en el mundo de las precuelas o del spin-off como ya otros hicieron con el origen del planeta de los simios. En este caso, a los guionistas se les ha ocurrido tirar de un secundario de la popular saga Shrek para explicarnos los comienzos del famoso Gato con botas mucho antes de la llegada del Ogro verde.

Por tanto, el argumento gira en torno al archiconocido Gato con botas de los cuentos clásicos, convertido en un forajido, perseguido por la ley, que intenta robar las habichuelas mágicas con la ayuda de un huevo muy enterado, llamado Humpty Dumpty y la gata, Kitty Zarpassuaves, para lo que tendrán que enfrentarse a los peligrosos Jack y Jill.

El apartado más destacable de este largometraje es el de la interpretación, no tanto por la intervención de Salma Hayek, que nos parece corriente, transmitiendo mucha frialdad para tratarse de un personaje latino, sino de Antonio Banderas que lo borda y está simpatiquísimo, convirtiendo este producto mediocre, mejorando a un largometraje que pretende entretener. Demuestra ser un excelente actor de doblaje y mantiene el listón de los mejores dobladores del mundo que son españoles.

Bajo mi punto de vista, los gags nos parecen irregulares y los que funcionan no nos parecen brillantes ni memorables, lo que si queda claro es que juegan al doble sentido,  con lo que tanto los adultos como los niños no se encontrarán incómodos durante su visionado.

El director Chris Miller, especialista en animación  y autor de Shrek Tercero (2007), apoyado por un guión coral, no se olvida de la carga dramática. Nos parece que ha acertado con las escenas que explican los inicios de la pareja formada por El gato con botas y El huevo, porque el resto y, sobre todo, la acción suenan a un refrito de otros largometrajes de aventuras y, en especial, a los spaghetti western.

En esas situaciones  dramáticas a las que hacemos referencia nos sirven para reflexionar tanto sobre los aspectos más positivos de la amistad y el bienestar, que genera una relación sincera como sobre los más negativos, como el de las consecuencias de la traición que sólo puede resolverse mediante el perdón. Por otro lado, se apunta el valor de las relaciones madre e hijo que, de haberse desarrollado, a lo mejor estábamos hablando de un proyecto de Pixar.

Finalmente, nos  ha gustado la ambientación, pues refleja con bastante tino los valores y tradiciones de la cultura hispanoamericana, basados en la interconexión de los indígenas con los principios del humanismo cristiano.

Off

Comments are closed.