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09th Dic2018

El regreso de Ben

by Victor Alvarado

Si hiciéramos un listado de las producciones que se han hechos sobre madres coraje de la historia del cine, encontraríamos un buen puñado de buenas historias. La actriz, Julia Roberts, últimamente está participando en producciones interesantes y profundas como Wonder. Esta mujer busca personajes que se adaptan a la edad que tiene y aparenta.  En este caso, es la estrella y la luchadora madre de El regreso de Ben. Esta artista repite con un papel de madre valiente  que no se rinde. La interpretación es de Óscar, al igual que la del actor que hace de hijo Lucas Hedges, el hijo del realizador, lo que confirma nuestra teoría de que el enchufismo en el cine funciona.

 

El encargado de llevar este trabajo a buen puerto ha sido Peter Hedges, director de La extraña vida Timothy Green o la excelente comedia Como la vida misma, protagonizada por Steve Carrell, que nos ofrecía una acertada reflexión sobre el valor de la familia. Por otra parte, no sólo tiene talento como cineasta, sino también como guionista, pues nos hizo a todos reír y llorar escribiendo el libreto de ¿A quién ama a Gilbert Grape? Este cineasta nos ofrece una película dura, que cuenta la vida de un drogadicto en una familia de clase media aparentemente feliz hasta el regreso de este chico para celebrar la Navidad, en la que su madre se compromete a vigilarlo durante 24 horas para evitar recaídas. La película es intensa; no pierde el interés  y, mantiene, en cierta manera, la intriga hasta el final a pesar de tratarse de un drama en toda regla. Todo se sustenta en un sólido guión que se introduce en el alma de los protagonistas y a la vez refleja a la perfección la problemática de la adicción a las drogas

 

El personaje de Julia Roberts representa a esas madres entregadas que lo dan todo por sus hijos cuando éstos se encuentran en apuros. Se apunta que es una mujer creyente, ligeramente practicante, fiel a las tradiciones y que confía en el amor y la misericordia de Dios. De hecho, esta producción, en cierto modo, podría considerarse una especie de parábola de El hijo pródigo, aunque con matices, ya que la madre enarbola la bandera del amor incondicional de Dios que da muchas oportunidades y te deja empezar desde cero.

 

Por otro lado, esta cinta refleja la dificultad para salir de las adicciones porque esclavizan al ser humano, ofreciendo cierta esperanza, representada en los centros que se dedican a rehabilitar a los toxicómanos. La película está orientada a un público adulto, aunque sería muy conveniente que la vieran jóvenes y adolescente y participar en un cine-fórum para que comprendieran porque hay que estar tan alejados de este tipo de sustancias que anulan la libertad del ser humano (publicado en Pantalla 90).

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